La mejor manera de viajar con tu mascota

Para los amantes de los animales y, en especial, de los perros, nada hay como viajar con la mascota. Cada experiencia mejora si está ahí tu mejor amigo para compartirla contigo. Afortunadamente, los hoteles de México que existen en nuestros días tienen facilidades para que la estancia sea adecuada tanto para ellos, como para nosotros. Pero, el problema de verdad puede surgir cuando quieres dejar la habitación del hotel durante unas horas y sin ir acompañado de tu perro. ¿Qué hacer? Nosotros tenemos la respuesta más adecuada para ti.

Para mejorar la primera impresión de un perro cuando llegue al hotel, es necesario tener a la mano la comida y la cama que utiliza. Dado que el olor es muy importante, si no reconoce nada cuando ingrese podría sentirse muy alterado ante la novedad.

En cambio, para preparar a tu perro a tu futura ausencia prolongada, puedes optar por dar recorridos cortos en las instalaciones del hotel, o en sus afueras. Tu perro comenzará a notar que regresas cada vez que te va, por lo que disminuirá su grado de tensión y ladrará menos, causando menor molestias para los otros huéspedes en las habitaciones de al lado. Siempre ten en cuenta que no eres el único que está alojado, por lo que es bueno intentar molestar lo menos posible.

Puede parecer poco probable que tu perro encuentre atractiva el agua almacenada en el wáter. Puede que nunca lo haya hecho en casa. Pero también puede ser que la del hotel tenga un especial interés para él. Evítalo cerrando la puerta del sanitario.

Un comportamiento que también puede ser diferente durante un viaje está relacionado con la basura. Aunque en casa, nuestro perro sea el animal más limpio de todo el mundo, si no está acostumbrado a viajar, se puede alterar por el encierro, y encontrar una forma de diversión en el papel de baño, el jabón y la basura. Por eso es necesario recolectar todo lo que podría servir de juguete y colocarlo fuera de su rango de alcance.

Los perros suelen saltar a la cama de sus dueños una vez que ellos desaparecen. Quizá el tuyo no sea de esos pero, para estar seguros, pon su cama en el suelo, preferentemente alejada de la tuya, para que entienda esto como el lugar en el que debe acostarse y en el que no. Puede que no lo respete pero, al menos, lo pensará antes de hacerlo.

Con el propósito de que no se escuche a tu perro ladrar en el exterior de la habitación, podrías dejar prendida la televisión. Esto también servirá para disminuir los ruidos de afuera, evitando que tu perro ladre por sonidos ajenos a los que suele escuchar.

Antes de que te vayas, no olvides sacar a tu mascota a dar un paseo. De esta manera, podrá hacer sus necesidades, sin sufrir por no poderlas hacer en el cuarto del hotel. Igual, ten presente que es probable que le dé hambre o sed en tu paseo, por lo que es buena idea dejarle una provisión de comida para que pueda alimentarse, en caso de que sea necesario.

Una forma de estar seguros de que tu estancia será la más agradable para ti y tu mascota es consultar con varias agencias de viaje en Sección Amarilla, sobre los sitios que planeas visitar y lo que es accesible tanto para ti como para tu amigo.