Cómo administrar mi dinero en las bodas: el anillo

Hay veces en que me pregunto cómo administrar mi dinero y checo esta página: http://prestadero.com/blog/index.php/category/como-administrar-mi-dinero, y así tengo una idea de qué hacer para poder comprar todas las cosas que me gustan. Con el tiempo, he aprendido a distinguir las cosas que valen la pena el gasto y las que no. Recientemente, decidí que le pediría matrimonio a mi novia y como sabía que a ella le haría ilusión una pedida como las que salen en las películas, aunque yo no soy una persona así. Sin embargo, he pensado en hacerle lo más feliz que pueda, y eso incluye esforzarme en preparar bien la pedida. Leí una cosa que me dejó muy sacado de onda, pues dice que los que quieran comprar un anillo, primero deben ahorrar dos meses completos de sueldo, mínimo, para comprar uno que sea decente. Sin embargo, yo no considero que deba gastarme tanto en eso. Por lo mismo, me puse a investigar formas de reducir costos tanto para la boda como para la compra del anillo.

Tengo una amiga que es experta en esto de las bodas y recurrí a ella. Me dijo que primero, y antes que ninguna otra cosa, debía evitar a toda costa las cadenas de joyerías grandes, pues puede que eleven muchos sus precios por todos los gastos de publicidad que tienen. Se me hizo algo sensato y le pregunté qué debía hacer. Me dijo que fuera a uno de esos callejones de joyas que todas las ciudades tienen, y me acompañó a verlos. De hecho, encontramos algunos que parecían muy buenas opciones, pero me dijo que esperara y que si otras opciones no resultaban, regresaríamos.

Aprovechando que estábamos por la zona, me dijo que otra opción sería comprar alguno que fuera de segunda mano. Me sorprendió mucho que lo sugiriera, pues siempre había tenido la idea de que un anillo debía ser completamente nuevo, especialmente si no era heredado o algo así. Me pareció muy extraño, pero ella me dijo que no me preocupara de eso, pues también había una moda de utilizar anillos así. Me dijo que Scarlet Johanson, Kate Moss y Lara Stone lo habían hecho. Yo seguía incrédulo, pero me dijo que no me preocupara, así que fuimos a una tienda de antigüedades y encontramos uno que bien podría valer la pena, pero cuando preguntamos si lo podíamos llevar a analizar, dejando un anticipo o el pago completo con la posibilidad de devolución en caso de no ser lo que vendía, la señora no quiso y prácticamente nos corrió de la tienda.

Mi amiga me dijo que quizá sí fuera de verdad, pero que no debíamos comprarlo si no lo podía asegurar con un certificado o con una prueba de autenticidad.

Comenzaba a perder un poco el ánimo, pues lo que me gustaba se salía del presupuesto, y lo que entraba dentro de mi presupuesto podía no ser verdadero. Así pues, ya iba hacia mi casa y mi amiga me sugirió que le preguntara a mi madre o a mi abuela si tendrían uno y que si me lo querían dar para mi novia. Lo pensé un poco porque no recordaba si mi padre le había dado anillo de compromiso a mi madre, pero también porque no sabía si mi madre querría regalarlo a alguien más.

Así pues, creí que lo mejor sería preguntarle directamente y, para mi sorpresa, me dijo que sí, que de hecho ella iba a decírmelo, pero se le había olvidado. Afortunadamente, mi madre quiere mucho a mi novia, y supongo que no le molestó demasiado que le preguntara. Así, logré tener un bonito anillo para mi novia y sin gastar ni un solo peso. Inténtalo y ve cuál de estas opciones te viene mejor.