Hoteles en Mérida para descubrir Yucatán

Para quedarse en los hoteles en Mérida, hay que saber que éste es un lugar donde los contrastes han sido una fuerte presencia en toda su historia. Las tradiciones culturales y la modernidad se funden en un solo pueblo, y la diversidad es la palabra clave que se encuentra en todos los ámbitos de la vida cotidiana.

El estado de Yucatán es un terreno donde la vida está reflejada en cada parte, y por eso atrae a muchos turistas hasta sus lares. Por ejemplo, la pervivencia de los diferentes sitios arqueológicos que posee, las ciudades de estilo colonial que tienen un enorme legado histórico, o bien, las hermosas playas donde las personas llegan con un gran ánimo para refrescarse. Yucatán es el estado que sirvió de cuna para la civilización maya y, su capital, también fue una de las primeras ciudades fundadas durante la colonia, por lo que no es novedad cada vez conocer algo diferente en cada ocasión en la que se viaja. Por ello, te presentamos unas curiosidades.

Sobre su vestimenta tradicional

Cuando la Colonia estaba iniciando a establecerse en Yucatán, la sociedad estaba muy dividida, y las diferencias eran muy evidentes: blancos e indios. Es por eso que se instauraron diversas formas de mantener una distancia social que estableciera las diferencias étnicas y raciales.

De ahí sale la vestimenta utilizada. El “Ipil” era utilizado de forma diferente entre mujeres indígenas y mestizas. La principal era el tipo de tela, de mayor calidad en el segundo caso, pero también los bordados y encajes que se podían encontrar tanto en el Ipil como en el Justán eran un diferenciador. Además, el vestido de la mujer indígena se conocía como Ipil, mientras que el de la mestiza se denominaba “Terno”.

Según estudios realizados por antropólogos pertenecientes al INAH, a partir de la segunda parte del siglo XIX, se fundieron en un solo estilo que se terminó identificando como el traje típico de las yucatecas. No obstante, este hecho no se da por azar. Según los investigadores del tema, es la necesidad de crear un símbolo de unión entre los blancos y los mestizos, que decidieron dejar a la comunidad maya fuera de esta unión, ya que habían sido los que iniciaran la Guerra de las Castas, por lo que fueron expulsados de la historia oficial y la identidad yucateca.

Aunque esto no siguió así, algunas fiestas, como la del carnaval, permitieron que las mujeres blancas de Mérida utilizaran sus vestimentas típicas en público, pues no lo hacían frecuentemente, a pesar de usarla seguido dentro del hogar.

Sobre el Cráter de Chichxukub

Este cráter se puede encontrar en el norte de la Península de Yucatán, específicamente en la comunidad yucateca que le otorga el nombre: Chichxukub. Según las investigaciones que se han realizado, su existencia proviene desde el Cretáceo, es decir, hace unos 65 millones de años. Se estima que el tamaño del asteroide tenía unos 10 kilómetros de diámetro, y se piensa que era parte de otro más grande.

El impacto del asteroide causó un enorme tsunami que cayó por todas partes, afectando seriamente a lo que hoy conocemos como Cuba. A partir de la sacudida, se causó una gran emisión de polvos, que provocó el cambio ambiental, en donde la superficie quedaría completamente cubierta por una nube de polvo.

Prueba de este acontecimiento es la existencia de Iridio, un metal raro en la Tierra, que se puede encontrar de forma evidente en asteroides y meteoritos. Según unos científicos, este impacto fue el responsable de las múltiples extinciones del Cretácico Terciario.

Sobre Kukulcán

En Chichen Itzá existen una gran cantidad de edificios que se presiden directamente por la gran Pirámide de Kukulcán, también reconocida con el nombre de “el Castillo”, y que coincide con ser uno de los principales edificios mayas. La construcción tiene forma piramidal y cuatro lados que culminan con un templo rectangular.

Cada escalera tiene balcones de piedra que las enmarcan, y en la base de la parte norte de la pirámide, se encuentran dos cabezas que representan serpientes emplumadas, haciendo referencia al dios Kukulcán. Así pues, durante los equinoccios, se proyecta en estas escalinatas la sombra de las aristas de las otras plataformas superpuestas, de forma que recrean la imagen del cuerpo del dios serpiente que, conforme pasan las horas, parece descender y rematar su presencia al tocar las cabezas mencionadas previamente.

Con un movimiento creado a partir de luz y sombra, la representación del descenso de Kukulcán se completa. Este acontecimiento significaba, para los mayas, el símbolo de la orden de comenzar la labor agrícola, pues se aproximaría la temporada de lluvias, y al finalizar marzo, se llevaría a cabo el inicio de la siembra de las milpas de la zona. Sin embargo, la forma en que calcularon con tanta precisión el movimiento de la pirámide sigue siendo uno de los mayores puntos de asombro para científicos y espectadores de la actualidad.